domingo, 29 de abril de 2012

Impacto de la temática a nivel mundial, nacional y regional


Es innegable el valor estratégico que hoy en día se atribuye al control de la tecnología de la información, como factor decisivo para el desarrollo económico de un país. El concepto Autopistas de la Información denota de forma gráfica el carácter dinamizador de este concepto. Se considera que, en un escenario a nivel mundial cada vez más competitivo, el control de esta tecnología resulta vital, no sólo como elemento catalizador en el sector industrial, sino como factor imprescindible para asegurar elevados niveles de calidad de vida, al impactar decisivamente en aspectos básicos de una sociedad, como son la enseñanza, la asistencia sanitaria, la administración pública, el ocio y esparcimiento, etc.



Recientemente, la Unión Europea, a través del Libro Blanco sobre Crecimiento, Competitividad y Empleo en Europa, ha reconocido este papel decisivo de las Tecnologías de la Información en el desarrollo de la sociedad del siglo XXI (sociedad de la información), tratando, mediante el lanzamiento de programas de I+D (ACTS y Telematics for RTD) de impulsar la capacidad tecnológica de la Unión frente a USA y Japón. Se estima, en recientes estudios llevados a cabo por la CEC, que el personal en la Europa comunitaria dedicado parcial o totalmente a actividades de I+D, en entidades públicas y privadas, asciende a unos 700.000 profesionales, segmentados por razones de su ubicación geográfica o por la falta adecuada de recursos para el necesario intercambio de ideas y experiencias, es decir, del conocimiento científico o tecnológico. Es quizás esta falta de coherencia en el impulso tecnológico lo que está lastrando muchos de los esfuerzos industriales europeos frente a sus competidores mundiales. Se considera, pues, que un esfuerzo en aumentar ese grado de coherencia en el impulso innovador, podría aumentar cuantitativamente, de forma muy significativa, la productividad industrial. De ahí el caracter altamente estratégico atribuido a la tecnología de la información, como medio indispensable para conseguir este objetivo.
Generalmente se reconoce un gran desarrollo de las tecnologías básicas en materia de comunicaciones, propiciado, sin duda, por la evolución de la micro- electrónica, la opto-electrónica y la tecnología Software, por una parte, y el conocimiento y desarrollo de las técnicas de procesado de la información e implementación de sistemas de comunicaciones, por otra. Sin embargo, es en el área del desarrollo de aplicaciones telemáticas en donde, comparativamente, la capacidad de evolución y crecimiento puede ser, a corto plazo, mayor, y donde el impacto social puede producir mayores sinergias a distintos niveles. Es por ello por lo que los programas, a nivel mundial en curso, hacen especial énfasis en los aspectos de reutilización de las tecnologías existentes, desarrollo de aplicaciones y realización de experimentos que validen tales desarrollos, en presencia de usuarios, con objeto de implantar tales tecnologías con un objetivo netamente pragmático: El beneficio directo y contrastable de los sectores sociales implicados a los que se dirigen los programas.
En España, en los últimos ocho años, y emulando las directrices tecnológicas de los programas RACE I y RACE II de la CE, el Programa Nacional de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones ha basado sus objetivos técnicos en el desarrollo de tecnologías, sistemas y arquitecturas, además de financiar proyectos integrados en estos contextos. Como continuación de la estrategia de dicho Programa, es necesario plantearse la reutilización y optimización de las tecnologías desarrolladas en el campo telemático con objeto de llenar de contenido las autopistas de la información, es decir, el desarrollo de aplicaciones y servicios telemáticos avanzados que puedan ser usables por usuarios finales, poniendo a su alcance recursos o información que mejoren los procesos actualmente existentes. Tal estrategia resulta coherente con la esgrimida en el IV Programa Marco de la CE y materializada en el Programa europeoTelematics for RTD, actualmente en curso.
No obstante, además de las innegables ventajas de las que pueden beneficiarse los distintos sectores sociales implicados en las aplicaciones y servicios telemáticos avanzados, a corto plazo, las mayores sinergias se prevén en el área de investigación y desarrollo en los sectores de las telecomunicacionesa y la informática (es decir, la telemática), dadas las características aglutinadoras y de eliminación de barreras físicas que supone el adecuado aprovechamineto de estas tecnologías. En el campo industrial, el impacto de la revolución de la información, va a ser doble: Por una parte, los ciclos de desarrollo de productos van a acortarse, debido a la reutilización de elementos y procesos y a la eficiencia de las nuevas herramientas de control. Por otra parte, las estructuras productivas darán cabida a un número creciente de pequeñas y medianas empresas que, adecuadamente dotadas de estos recursos emergentes, van a poder competir eficientemente en subsectores específicos de negocios.
Por último, hay que destacar el importante cambio en el modelo de adquisición y difusión del conocimiento científico y técnico, tradicionalmente aceptado, que el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información va a provocar, acortando los ciclos de aprendizaje y favoreciendo el acceso a nuevos recursos a aquellos grupos de trabajo adecuadamente formados y dotados de estos nuevos medios.
La utilización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ha abierto el paso a la denominación red telemática para aludir al "tejido" o medio que la soporta: el de la informá ;tica (almacenaje y procesamiento) y las telecomunicaciones (transporte).
Aunque en la práctica no se puede separar el proceso de tratar y difundir la información, existen dos espacios en los cuales estas tecnologías tienen su aplicación. El primero, cuando una persona trata información y cono cimiento en el ámbito individual, sin interacción, y el segundo, cuando ésta se relaciona con otro actor.
El primer espacio es el de la informática y el segundo es el de la telemática (palabra derivada de la contracción de telecomunicaciones e informática), definida como "una amplia telaraña electrónica formada por computadoras conectadas en redes que tiene a la información como el elemento principal de su actividad, la cual transporta de manera económica y multiescalonada, ofreciendo al usuario un uso interactivo al integrar espacio y ti empo" (Cartier, 1992: 121) y que se ha convertido en un nuevo medio de comunicación.
Los medios telemáticos se distinguen de los anteriores porque además de que "la interconexión de todas las redes significa la aparición de nuevas formas de transmisión y de intercambio de información (...) estos permiten el acceso a un tipo de información antes no vehiculizado por medio masivo alguno (la información-conocimiento o información-saber), disponible en los bancos de datos interconectados" (Pineda, 1996: 63).
La integración del computador, las telecomunicaciones y los sistemas audio-visuales se considera "el pilar fundamental de una nueva revolución, denominada la revolución del conocimiento, porque está generando transformaciones en los paradigmas convencionales de enseñanza-aprendizaje, trabajo y comunicación" (Montilva, 1995: 1).
En tal sentido, el concepto de red telemática no se ha mantenido imperturbable. Actualmente se observa la tendencia a equipararlo con el de comunicación mediante computadoras (CMC) "con lo cual se enfatiza que lo fundamental es la aplica ción de la herramienta para la comunicación" (Pimienta y Liendo, 1993: 79), puesto que el concepto designa al "uso de conexiones directas o remotas entre computadoras para facilitar la comunicación entre personas distantes" . (Chacón, 1994: 101). (Las negritas son nuestras). 




Colombia
 
     Los grandes avances que se han producido en las tecnologías de la información y las comunicaciones han propiciado que los tradicionales sistemas de telecomunicaciones se transformen en sofisticadas redes que ofrecen una gran variedad de servicios telemáticos, los cuales constituyen un soporte cada vez más indispensable para el desarrollo tecnológico y por ende económico y social de los países y las regiones. Con el fin de aprovechar las inmensas oportunidades que ofrecen estas tecnologías, es necesario disponer de personal con formación avanzada en estas áreas.
Partiendo del principio de que el conocimiento es una fuerza productiva de primer orden, y entendiendo que el propósito fundamental de la Universidad es la generación de conocimiento, se concluye que es un compromiso de ésta aprovechar las mejores mentes en el desarrollo científico y tecnológico de su zona de influencia. Para lograrlo, debe crear los ambientes propicios para vincular a los jóvenes más sobresalientes como elementos fundamentales en este proceso productivo.
En concordancia con lo anterior y como parte de las acciones encaminadas a consolidar su capacidad de investigación en el campo de la ingeniería telemática y lograr a través de esta disciplina un impacto efectivo en el desarrollo social y económico de su entorno.




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